BIALL, CLSIG and SLA Europe Open Day (17th May 2013)

El miércoles pasado las asociaciones cuyas siglas menciono en el título celebraron un “día abierto” para nuevos profesionales consistente en charlas y visitas a bibliotecas de distintas instituciones. La universidad para la que empecé a trabajar a principios de Febrero me dio la oportunidad de ir y no dudé en aprovecharla.

Puede que no os suenen de nada las siglas del título, o puede que sí, en cualquier caso lo aclaro: BIALL es la British & Irish Association of Law Librarians, CLSIG es el Commercial, Legal and Scientific Information Group (un grupo de interés del Chartered Institute of Library and Information Professionals, más conocido como CILIP) y SLA es la Special Libraries Association.

En las charlas tuvieron un gran peso los bibliotecarios “comerciales” (así los llaman aquí) que trabajan en bufetes de abogados y en general los bibliotecarios que trabajan en el área relacionada al Derecho, aunque también hubo un par de charlas de bibliotecarios que trabajan en bibliotecas médicas.

Los ponentes hablaron de su carrera profesional, la versatilidad de la profesión, dieron consejos para nuevos profesionales sobre cómo encontrar trabajo en su área y comentaron qué habilidades y conocimientos se necesitan. Algunos también hablaron en detalle de la institución o empresa en la que se encuentran trabajando en este momento.

Las presentaciones se pueden ver en la web de CILIP así que me limito a resumir lo más destacado.

Jacky Berry de la British Medical Association hace una lista de habilidades que uno necesita en el mundo de la biblioteconomía. Es una persona que ha trabajado como bibliotecaria (entiéndase que aquí no hay “documentalistas”, eres simplemente “librarian”) en prácticamente cualquier sitio imaginable: en una actuaría, en un estudio de arquitectos, en un bufete de abogados, en una asociación médica…

Sam Wiggins que trabaja en Norton Rose habla de cómo destacar como nuevo profesional, él ha sido el ganador de este año del premio que SLA Europe entrega a nuevos profesionales (el premio es ir a la conferencia internacional de SLA que este año se celebra en San Diego).

Emily Allbon habla de trabajar en una biblioteca académica especializada en Derecho, ella trabaja en la de la City University y es la creadora de Lawbore un directorio de recursos de información sobre derecho para estudiantes de grado que ha sido premiado a nivel nacional por la asociación de profesores de derecho. Además incluye en su presentación una lista de profesionales a seguir en Twitter que merece la pena.

Sandra Smythe habla de su trabajo en un bufete de abogados, detalla qué hace exactamente y cómo llegó a este tipo de trabajo. Es una presentación muy interesante.

Danny Rees habló de su trabajo en Wellcome Trust, la organización benéfica médica. Su presentación fue tan buena que solo me he dado cuenta de que su ‘power point’ no contenía ni una palabra cuando he empezado a revisar las presentaciones. Nos habló del origen de la institución para la que trabaja (fascinante, por cierto, visitad la web), cómo fue creciendo como profesional en ella y lo bien que se lo pasa haciendo trabajos de lo más variados o encontrando objetos extraños en cajas todavía por abrir de la colección que el fundador de la institución adquirió hace tiempo.

Marie Cannon habló de lo que le hubiera gustado saber antes de hacer el master en Biblioteconomía (requisito para ser profesional cualificado en UK) y de lo que lo hubiera gustado saber como nueva profesional. Ella también fue ganadora del premio a nuevos profesionales de SLA.

Simon Barron de la British Library habló sobre el proyecto de digitalización que están llevando a cabo conjuntamente con la Qatar Foundation y describió al “digital librarian” que considera el futuro de nuestra profesión y que básicamente requiere un perfil técnico (catalogar, metadatos, etc.) con algunos conocimientos informáticos.

Tracey Dennis nos habló de su trabajo en Inner Temple algo similar a una asociación de abogados pero con mucha antigüedad y tradición en Gran Bretaña, desconozco si existe algo similar en España. Son unas instituciones muy conservadoras y, nuevamente, el ambiente puede no ser del gusto de todo el mundo. La presión que se tiene en este tipo de trabajo es similar, si no peor, que la que hay en un bufete de abogados. Nos puso ejemplos de personas llamando para decir “estoy ante el Tribunal Supremo necesito que me envíen por e-mail esta, esta, esta y esta documentación para mi presentación, me quedan 30 minutos”.

Fiona Fogdon nos resumió su trayectoria profesional y dio consejos para encontrar trabajo.

La visita que hice fue al Institute of Legal Advanced Studies aunque se podía elegir entre este, la Wiener Library o la London School of Hygiene & Tropical Medicine. Es una biblioteca con varias plantas que se considera la “biblioteca nacional de derecho”. Hablaré en otro momento en más detalle de la visita puesto que esta entrada ya es bastante larga.

Conclusiones del día:

Ser bibliotecario en un bufete de abogados es un trabajo bastante exigente. Hay bastante presión para cumplir unas fechas límites, se necesita adquirir una serie de conocimientos con rapidez, aunque tienen la ventaja de que se pueden adquirir en el trabajo. La mayoría de bibliotecarios que terminan trabajando para un bufete de abogados no tenían conocimientos previos de derecho pero lo habitual es que la propia empresa den la formación necesaria a los nuevos empleados. Tampoco es un trabajo para todo el mundo, en el sentido de que es un ambiente corporativo, muy jerarquizado. A cambio son trabajos bastante mejor pagados que los de las bibliotecas públicas y las académicas y los recursos de los que se dispone son mucho más amplios.

En general, en el área de Derecho los bibliotecarios tienen como parte de sus tareas el formar a otras personas para utilizar mejor los recursos.

Las recomendaciones para nuevos profesionales que destacaría son las siguientes:

  • Mantenerse al día de lo que pasa con la profesión
  • Unirse a una asociación profesional
    • Ser activo en la asociación, presentarse a premios…
  • Seguir listas de distribución
  • Utilizar Twitter (con cuidado) y seguir a personas, asociaciones o instituciones relevantes; nos recomendaron a personas en concreto y  #uklibchat
  • Empezar un blog
  • Escribir artículos científicos
  • Seguir el meme 23 Things for Professional Development
  • Asistir a eventos
  • Hacer contactos
  • Aprender más sobre informática
  • Obtener cualificaciones que puedan ser relevantes a nuestro trabajo (por ejemplo en gestión de proyectos)
  • Ser proactivo: si algo te interesa, perseguirlo activamente

La situación de las bibliotecas públicas en el Reino Unido

Ya que estoy de vacaciones por Reino Unido he pensado que sería interesante comentar la situación que se está dando aquí con las bibliotecas públicas.

Como todos sabemos hay una crisis financiera que ha provocado que los gobiernos tengan que hacer recortes en sus gastos. Aquí las primeras en pagarlo van a ser las bibliotecas públicas.

Muchas van a cerrar (10 de 32 bibliotecas van a ser cerradas en Belfast, en Londres el council de Lewisham ha propuesto cerrar 5 de sus 12 bibliotecas…). En otras simplemente se va a echar a los profesionales que trabajan en ellas esperando que voluntarios ocupen sus puestos.

El primer ministro del país, David Cameron, hizo unas declaraciones ayer en las que básicamente decía que este tipo de recortes no se hacen sin ton ni son si no que son parte de su plan para crear una “Big Society” en la que colaboren todos los ciudadanos (haciendo hincapié con esto en lo de los voluntarios).

Después de cuatro años de grado, uno o más años trabajando como auxiliar para cumplir con la experiencia mínima para poder entrar a un año de master de Library and Information Science que permite ser bibliotecario en el Reino Unido creo que es insultante que uno le digan que para ocupar su puesto vale cualquiera y que además no hay razones para pagarle.

Por los comentarios de algunos lectores en los periódicos parece que haya mucha gente convencida de que las bibliotecas públicas ya no sirven para nada. En vista de ello, Ian Clark (estudiante y trabajador de una biblioteca pública) hizo el valiente y necesario gesto de dirigirse al periódico The Guardian para defenderlas: “We still need libraries in the digital age.

El artículo está bien y muchas personas que tienen que ver con la profesión lo difundieron a través de las redes sociales pero es una pena que (por la restricción de palabras, como él explica en su blog) sólo pudiese centrarse en el aspecto digital porque la gente a la que se dirigía en el artículo (aquellos que creen que la biblioteca es un almacen de libros que no aporta ningún valor) siguieron sin entender el mensaje.

10 razones por las que "bibliotecario profesional" es un oxímoron

Ryan Deschamps es e-Learning Manager de las Bibliotecas Públicas de Halifax en Canadá y publicó hace unos meses en su blog: “Ten reasons why ‘Professional Librarian’ is an oxymoron“.

No me atrevo a hacer una traducción directa pero esto es más o menos lo que viene a decir:

  1. Los bibliotecarios no tienen un monopolio sobre sus actividades. Nadie puede hacer el trabajo de un cirujano a no ser que sea cirujano.
  2. No hay consecuencias para los que no siguen prácticas éticas. Un bibliotecario no tiene obligación de adherirse a unos determinados valores, no existe un proceso para tratar infracciones ética, ni una entidad a la que denunciarlas.
  3. La Biblioteconomía es demasiado general para considerarla una especialidad. Los bibliotecarios necesitan conocimientos superficiales sobre varios asuntos como la gestión, la tecnología, el desarrollo de la comunidad, etc.
  4. La palabra “bibliotecario” define el lugar de trabajo y no el trabajo en si mismo.
  5. No existe una verdadera “peer review” en Biblioteconomía. La información que existe sobre ella no es necesariamente de calidad porque no hay competitividad entre la comunidad de bibliotecarios.
  6. La biblioteca no tiene valores exclusivos frente a otros grupos.
  7. La motivación principal de la profesionalización de los bibliotecarios es el hecho de poder ocupar puestos mejor pagados de “graduado acreditado por ALA o equivalente”.
  8. Las escuelas acreditadas de Biblioteconomía no preparan adecuadamente a sus alumnos para la realidad de la biblioteca.
  9. Las profesiones con las que compiten los bibliotecarios ofrecen distintas soluciones para alcanzar las mismas metas. Los informáticos crean algoritmos de búsqueda, diseños de interfaz y plataformas de social media. Las prácticas bibliotecarias actuales están siguiendo sus pasos, no al revés.
  10. Nadie (que no sea bibliotecario) es capaz de nombrar a un “gran” bibliotecario.

Como os podéis imaginar generó un gran número de comentarios de todo tipo en su blog. ¿Vosotros qué opináis?

Por si os interesa, después publicó un artículo en Library Journal en el que argumenta lo contrario:  (More Than) Ten Reasons Why “Professional librarian” Isn’t an Oxymoron

La UNED tendrá una titulación propia para sus bibliotecarios

Juan Antonio Gimeno, el rector de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, anunció ayer en el VIII Encuentro de Bibliotecarios de la UNED que crearán una titulación propia para la plantilla de bibliotecarios de la universidad pero que no descartan ofrecerla a más gente.

El objetivo es que sea un diploma universitario que pueda contar en el currículum “a todos los efectos”, dijo. Gimeno destacó que las bibliotecas son uno de los elementos sin los que no se podría entender la Universidad y con esta titulación se ayudaría al reconocimiento de la formación de los profesionales que trabajan en ella.

Personalmente, me encantaría que en la UNED tuviesen un Grado de Información y Documentación. Actualmente en España sólo la imparte a distancia la Universitat Oberta de Catalunya. Quizá con esto estén un poquito más cerca.

Noticia vía ehonorio